El portavoz adjunto socialista en el ayuntamiento de Castellón, José Luis López , vuelve a advertir de la proliferación de infraviviendas. Por eso, su grupo municipal ha reclamado al gobierno que aporte toda la información sobre la transformación de bajos comerciales en viviendas en la ciudad.
En concreto, el PSPV ha solicitado en la Comisión de Urbanismo el listado de las licencias concedidas para este tipo de actuaciones. Además, también ha pedido que se computen las declaraciones responsables presentadas para convertir locales en viviendas.
López , explica que los vecinos y vecinas de Castelló “tienen que conocer exactamente qué está ocurriendo en su ciudad y disponer de datos que permitan comprobar cuántos bajos se están convirtiendo en viviendas, dónde y bajo qué condiciones”.
Suspender las licencias para vivir en menos de 45 metros cuadrados
López recuerda que el PSPV lleva meses alertando de la proliferación de este tipo de operaciones, especialmente en algunos barrios de la ciudad. Al respecto, el pasado mes de junio el grupo socialista ya planteó en un pleno suspender durante un año las licencias para viviendas de menos de 45 metros cuadrados útiles y modificar el Plan General para garantizar unas condiciones mínimas de habitabilidad, “pero la señora Carrasco, una vez más, decidió mirar para otro lado”.
Como señala el portavoz adjunto socialista, “una cosa es facilitar que un local pueda transformarse legalmente en una vivienda con todas las condiciones de habitabilidad y otra muy distinta permitir que se convierta cualquier espacio, por pequeño que sea, en una solución habitacional que no reúna unas condiciones dignas”.
En este sentido, destaca que “en Castelló estamos llegando al absurdo de ver cómo se anuncian espacios de apenas 12 metros cuadrados por 65.000 euros. Eso no es una solución al problema de la vivienda, es la constatación de que el mercado se está descontrolando y de que el PP y Vox no hacen nada para poner límites”.
Para López , “la vivienda es un problema demasiado serio como para abordarlo únicamente desde la cantidad”. “Necesitamos vivienda, por supuesto, pero también necesitamos que sea digna, habitable y adecuada para las personas que tienen que vivir en ella. No podemos normalizar que la respuesta a la dificultad para acceder a una vivienda sea acabar viviendo en zulos y a precios desorbitados”.



