El Rototom Sunsplash vivió este jueves 20 de agosto una jornada marcada por la música, la cultura, la gastronomía y el debate, con una programación que se extendió desde las primeras actividades junto al Mediterráneo hasta las sesiones que prolongaron la noche en los espacios Dancehall y Dub. La lluvia apareció en algunos momentos, pero no consiguió frenar el ritmo de un festival que mantuvo su programación y la respuesta del público.
Entre las propuestas musicales, la actuación de Shenseea, una de las grandes figuras del dancehall jamaicano actual, se convirtió en uno de los principales reclamos de la noche, dentro de una programación que también reunió a referentes del roots reggae, nuevas propuestas internacionales y artistas vinculados a los sonidos africanos y urbanos.
La jornada comenzó mucho antes de los conciertos. SunBeach volvió a reunir a primera hora a los asistentes en torno a las sesiones de yoga junto al mar y, durante la tarde, acogió también actividades musicales y una clase de dancehall que sirvió como anticipo de la programación nocturna.
Gastronomía, cultura y reflexión
La programación extramusical tuvo un importante protagonismo durante el jueves 20. En Jamkunda, Ataya Social Café y el colectivo Abarka plantearon un espacio de conversación alrededor del té y de la gastronomía como elemento de identidad y convivencia. El taller ‘Ingredientes: ¿Qué historias se cuentan alrededor de una misma olla?’ permitió abordar cuestiones relacionadas con la memoria, la migración y los vínculos comunitarios que se generan alrededor de la comida.
También la relación con el entorno estuvo presente en Pachamama, donde Gastrobotánicas ofreció un taller dedicado a las plantas silvestres comestibles y a las posibilidades que ofrece el conocimiento de la naturaleza aplicado a la alimentación.
En Teen Yard, el lenguaje y la lucha contra la discriminación centraron la actividad de AfroDiccionario, con un taller sobre lenguaje antirracista en el que se analizaron microrracismos, estereotipos y expresiones habituales que pueden reproducir formas de discriminación. El espacio destinado al público más joven completó después su programación con una actividad de creación de rap junto a Black Uhuru Educación.
La programación cultural también llevó al público hasta Magicomundo, donde Dodou Nganga propuso un viaje por África a través de la música, el baile y las actividades familiares.
Ya por la noche, el Rototom Circus celebró ‘La Nit del Foc’, una propuesta protagonizada por Circo Diverso, de Madrid, y Espai de Circ, de València.
El Foro Social aborda la geopolítica internacional
El pensamiento y el debate tuvieron también su espacio este jueves con la sesión ‘La ley del más fuerte: imperios, guerras y resistencias’, celebrada en el Teatre Municipal de Benicàssim.
La periodista y activista francesa Rokhaya Diallo y el periodista y diputado en Les Corts Valencianes Juan Bordera abordaron diferentes cuestiones relacionadas con la geopolítica internacional, los conflictos, el derecho internacional y el auge de los autoritarismos.
La sesión sirvió además para cerrar la programación del Foro Social de esta edición, que ha mantenido durante el festival diferentes espacios de reflexión en torno a los derechos humanos, la paz y la sostenibilidad.
Una noche marcada por el reggae y el dancehall
Con la llegada de la noche, la música fue ganando protagonismo en los diferentes escenarios del recinto. En Lion Stage, el argentino Ilan Amores abrió la programación con una propuesta en la que confluyen cumbia, folclore, punk y trap bajo el particular universo que el artista define como ‘Chico de la Pampa’.
La programación del escenario continuó durante la noche con diferentes propuestas internacionales, entre ellas el dúo británico Omega Nebula, que llevó al festival su combinación de dub y electrónica, y el argentino Andrés Cotter, uno de los nombres vinculados a la escena del ska y el reggae de su país.
En Sun Stage, uno de los momentos destacados llegó con Israel Vibration and The Roots Radics, una de las formaciones fundamentales de la historia del roots reggae. El grupo, respaldado por The Roots Radics, llevó hasta Benicàssim el sonido que convirtió a esta banda de acompañamiento en una referencia del reggae jamaicano.
La noche también tuvo protagonismo para las nuevas generaciones con Pure Negga y su Rototom Cypher Experience, un encuentro que reunió a numerosos artistas y músicos invitados en torno al reggae y sus diferentes formas de expresión.
Pero uno de los grandes momentos de la noche llegó con Shenseea. La artista jamaicana, una de las voces más reconocidas del dancehall contemporáneo, tomó el Sun Stage para desplegar una propuesta que conecta los sonidos de Kingston con el pop, el R&B y el hip hop. Su actuación concentró buena parte de la atención del público y puso el acento jamaicano a una noche marcada por los ritmos urbanos.
África y los sonidos urbanos prolongan la noche
Jamkunda volvió a convertirse durante la noche en uno de los puntos de encuentro del festival, esta vez con una programación marcada por los ritmos africanos y electrónicos. El colectivo castellonense Afrocall, el DJ camerunés Dre Tala y el senegalés DJ Douds fueron algunos de los encargados de mantener el ambiente con una combinación de afrobeats, amapiano, dancehall, reggae, trap, house y otros sonidos de la música negra contemporánea.
Y, como viene siendo habitual en el Rototom, la actividad no terminó con los últimos conciertos de los escenarios principales. Los espacios Dancehall y Dub prolongaron la música hasta la madrugada, con el público bailando al ritmo de los graves y de los sonidos jamaicanos.
El jueves 20 volvió a mostrar así la amplitud de una programación que va mucho más allá de los conciertos: una jornada que comenzó junto al mar con yoga y actividades de bienestar, pasó por la gastronomía, el debate, la cultura y el circo, y terminó con reggae, dancehall y música electrónica hasta bien entrada la madrugada.
Fotos: Toni Losas
Fotos: Toni Losas


