Con la incerteza y la tensión de unas negociaciones que los sindicatos tildan de ‘postrero’, los docentes han iniciado este lunes la huelga indefinida en Castellón. A falta de las cifras que se puedan barajar de seguimiento, a priori, todo apunta a que la participación está siendo masiva.
De hecho, la difusión que desde hace tiempo se lleva haciendo de los motivos de la huelga en la comunidad docente, hace que también gran parte del alumnado de IES se haya sumado. Con los salarios, la complejidad burocrática, las ratios o el estado de la infraestructuras educativas sobre la mesa, garantizada parte del estudiantado de secundaria y bachillerato les apoyan. Eso sí, siempre que no formen parte de quienes han de afrontar en breve la EBAU. En ese caso, las cosas se han complicado, dado que los servicios mínimos para este colectivo que había decretado Conselleria, tampoco se cumplirán.
«Educació pública en perill»
Sea como sea, la marea de pancartas reivindicativas exponiendo la situación de los docentes ha inundado el centro de la capital de la Plana. Consignas que hablan de la precariedad de los docentes de la Comunitat junto a otras que agrupan problemáticas para concluir que la educación publica está «en perill» llenan las calles de la ciudad.

Movimiento recorriendo el centro desde la Dirección Territorial de Conselleria y frente a la sede del Consell en Castellón para hacer público un malestar «acumulado».
De hecho, en la reciente visita de la Consellera a Castellón también hubo un pequeño encontronazo con representantes sindicales a la puerta del consistorio. En aquel momento, la consellera Ortí parecía no haberlo dado todo por perdido, sin embargo los sindicatos concentrados en aquel momento , Stepv y CCOO ya le reprocharon su falta de voluntad para negociar.
Hoy, lunes 11, la amenaza de huelga indefinida se ha cumplido. Algo que complica el final de curso, los exámenes, las evaluaciones y el general la educación pública de miles de estudiantes de toda la Comunitat. Algunos de los cuales, se suman a las protestas al verse reconocidos en las demandas de la bajada de ratios o el mantenimiento de los centros educativos. Algo que les afecta tanto como la incertidumbre de cómo se terminará este curso académico.

