El Villarreal CF regresó a la competición tras más de dos semanas sin jugar, pero lo hizo con una derrota en su visita al Girona FC en Montilivi. Un tanto en propia puerta de Pau Navarro , ya en el tiempo añadido de la primera mitad, acabó decidiendo un encuentro muy igualado que terminó con triunfo local por la mínima (1-0).
El conjunto dirigido por Marcelino García Toral retomaba el pulso liguero después de 17 días de inactividad desde su victoria frente a la Real Sociedad en el Estadio de la Cerámica. El técnico asturiano apostó por dar continuidad al mismo once que había logrado imponerse al cuadro donostiarra, pero el rendimiento del equipo en la primera mitad distó del mostrado en aquella cita.
El Girona llevó la iniciativa durante los primeros 45 minutos, imponiendo un ritmo alto que incomodó al Villarreal, incapaz de generar peligro con claridad. Esa superioridad terminó encontrando premio de forma fortuita justo antes del descanso, cuando un balón acabó en la portería amarilla tras un desafortunado desvío de Pau Navarro .
Tras el paso por vestuarios, el Villarreal ofreció una imagen muy distinta. Más intenso y con mayor presencia en campo rival, el equipo castellonense rozó el empate en varias ocasiones, especialmente en dos acciones protagonizadas por Gerard Moreno . Sin embargo, la falta de acierto y la solidez defensiva del Girona mantuvieron el marcador inalterado.
Al término del encuentro, Marcelino analizó con autocrítica lo sucedido, señalando las diferencias entre ambas partes: “Jugamos un primer tiempo alejados de nuestro nivel. El rival nos dominó ampliamente. Nosotros en las salidas que tuvimos no logramos acertar. No tuvimos suerte en el gol encajado. Hicimos menos de lo que podemos. En el segundo tiempo estoy satisfecho, mejoramos y eso nos permitió jugar en campo contrario. El rival defendió bien. Tuvimos dos acciones bastantes claras de Gerard. Si hubiésemos jugado los 90 minutos como en los segundos 45 podríamos haber conseguido un resultado positivo”.
El entrenador también profundizó en los aspectos que marcaron el desarrollo del choque: “Es una cuestión de ritmos. Si no ganamos duelos y el rival llega antes pues nos dominan. En las iniciaciones no tuvimos continuidad. Nos fuimos dispersando. A nivel ofensivo nuestros jugadores estuvieron alejados de su mejor nivel, como sí demostraron contra la Real Sociedad. En el fútbol tienes que ganar duelos. Empezamos bien, pero nos fuimos difuminando en el primer tiempo. Estuvimos por debajo a nivel de intensidad y así el rival te supera. Defendimos muy bien el área, pero la fluidez se alcanza con la movilidad de todos los jugadores y la precisión con el balón”.
Por último, el técnico lamentó la oportunidad perdida en la pelea por los puestos altos de la clasificación: “Hoy teníamos una muy buena oportunidad y podríamos haberlo mucho mejor. Podemos ganar o perder, si perdemos jugando como en la segunda parte hay que darle la enhorabuena al rival. Nuestro primer tiempo fue muy mejorable. Siempre me duele perder. El equipo se esforzó y la actitud está fuera de duda. Tenemos capacidad para bastante más”.

