Cita con sabor a Mundial en un estadio en donde La Roja nunca ha perdido
La selección española vuelve a sentirse local este viernes en Vila -real. El Estadio de La Cerámica acoge un España-Serbia que, aunque figura como amistoso en el calendario, se juega con pulso competitivo y mirada larga hacia el Mundial de 2026. La cita no solo sirve para ajustar piezas, sino también para reivindicar el peso del fútbol valenciano en la élite nacional.
Cinco nombres propios simbolizan ese vínculo con la tierra: Cristhian Mosquera, Carlos Soler , Ferran Torres , Alejandro Grimaldo y Pablo Fornals. Todos ellos, nacidos en la Comunitat Valenciana, aterrizan en Castellón con un componente emocional evidente. Para muchos, jugar aquí significa hacerlo frente a familiares, amigos y una afición que los ha visto crecer. Un orgullo compartido que convierte la noche en algo más que un simple ensayo.
Pese a que ningún club valenciano cuenta con representación directa en esta convocatoria, la región vuelve a destacar como una de las grandes canteras del combinado nacional, al nivel de territorios históricamente dominantes. El talento formado en casa sigue marcando presencia en La Roja.
En lo deportivo, el encuentro llega en un momento clave. El seleccionador perfila su lista definitiva y cada minuto cuenta. Futbolistas como Ferran Torres o Grimaldo parten con ventaja, mientras que otros, como Fornals, buscan consolidar su sitio en un frente ofensivo con alta competencia. Especial atención merecen también Mosquera, que podría debutar, y Soler , que regresa tras varios años fuera del combinado nacional.
Más allá de los nombres, el choque ante Serbia exigirá intensidad. El rival ya demostró ser incómodo en enfrentamientos recientes, y el cuerpo técnico ha preparado el partido como si se tratara de una cita oficial. La dirección de juego recaerá en gran medida sobre Pedri, llamado a asumir galones en la construcción ante las ausencias en el centro del campo.
Vila -real, territorio favorable para España
El precedente acompaña. España nunca ha perdido en Vila -real. La historia arrancó en 1999 con una goleada histórica ante San Marino (9-0), en uno de los partidos más contundentes que se recuerdan del combinado nacional. Aquel día, figuras como Raúl , Luis Enrique o Hierro protagonizaron una exhibición ofensiva.
Años después, en 2008, la selección regresó para medirse a Chile y volvió a imponerse con autoridad (3-0), en una noche especial para la afición local, que celebró incluso un tanto de Santi Cazorla, entonces jugador del Villarreal.
La última visita, en 2018, dejó un empate ante Suiza (1-1) en plena preparación para el Mundial de Rusia. Un resultado más ajustado, pero que mantuvo intacta la condición de invicta de España en este escenario.
Con ese bagaje, La Cerámica se presenta de nuevo como un enclave propicio. Vila -real no es solo una sede más: es un lugar donde la selección se siente respaldada y donde el fútbol valenciano se mira en el espejo de la élite. Esta noche, con Serbia enfrente, ese vínculo volverá a ponerse a prueba en un estadio con las entradas absolutamente agotadas y la reventa funcionando.



