El Tribunal Supremo ha confirmado la multa de 2.000 euros a una jueza destinada en Nules por su comportamiento hacia los funcionarios de su juzgado.
La magistrada, que ejerció entre 2020 y 2022, mantuvo una actitud reiterada de desconsideración hacia su equipo. Según la sentencia, empleaba de forma habitual insultos y expresiones ofensivas como “cara polla”, “ama de casa aburrida” o «trol».
Los trabajadores denunciaron un clima laboral “insoportable” debido a los gritos, descalificaciones y amenazas constantes. Incluso un fiscal solicitó el traslado tras sufrir este trato continuado.
Además de estos insultos, la jueza realizó comentarios de carácter sexual hacia uno de los funcionarios, lo que agravó aún más la situación dentro del juzgado.
El caso salió a la luz tras una queja firmada por varios empleados, que aportaron pruebas de estos episodios ante el órgano disciplinario del poder judicial.
La magistrada alegó que sus palabras se producían en un contexto de confianza, pero el alto tribunal ha rechazado este argumento. Considera que este tipo de lenguaje es impropio del cargo y constituye una falta grave, por lo que confirma la sanción impuesta.

