La localidad castellonense de Xilxes se encuentra consternada tras el hallazgo, este martes, de los cuerpos sin vida de una mujer y su hija de 12 años en el interior de su vivienda. El inmueble está situado en las inmediaciones del Ayuntamiento del municipio y a escasa distancia del retén de la Policía Local.
Agentes de la Guardia Civil se han hecho cargo de la investigación para esclarecer lo ocurrido. Las primeras diligencias se iniciaron poco después de descubrirse los cadáveres en el domicilio familiar.
La menor, alumna de sexto de Primaria en un centro educativo del municipio, y su madre residían solas en la casa. Tanto ellas como el exmarido y padre de la niña tienen discapacidad auditiva y son sordomudos. La mujer era natural de la comarca de la Plana Baixa.
El padre de la menor fue interrogado por los investigadores en el marco de las actuaciones abiertas para determinar las circunstancias del crimen. Según ha trascendido, las fuerzas de seguridad conocían previamente a la familia debido a intervenciones anteriores relacionadas con conflictos de violencia de género y en el ámbito doméstico.
Tanto la madre como la niña figuraban en el sistema de seguimiento integral de los casos de violencia de género, Sistema VioGen. Ambas contaban con una orden de alejamiento en vigor hasta 2027 que prohibía al exmarido aproximarse a menos de 300 metros o establecer cualquier tipo de contacto con ellas.
La investigación continúa abierta mientras la población de Xilxes trata de asimilar lo sucedido.
