La tranquilidad habitual del centro de salud de Benicàssim se vio abruptamente rota este lunes por un episodio de extrema violencia que ha dejado a la localidad sumida en el dolor. Una enfermera de 64 años perdió la vida tras ser atacada con arma blanca dentro de las propias instalaciones sanitarias donde desempeñaba su labor diaria.
Los hechos ocurrieron a primera hora de la jornada, en pleno horario de atención a pacientes. De acuerdo con las primeras indagaciones, el presunto autor sería su expareja, un varón español de alrededor de 65 años. La principal línea de investigación apunta a un posible caso de violencia de género, aunque las diligencias siguen en marcha para esclarecer con precisión lo sucedido.
El agresor habría utilizado dos armas blancas durante el ataque. Tras recibir el aviso, se desplegó un amplio operativo en el que intervinieron servicios médicos de urgencia, patrullas de la Guardia Civil y agentes de la Policía Local. El sospechoso fue reducido y detenido en el mismo centro sanitario, desde donde fue trasladado a dependencias policiales.
La víctima llevaba años formando parte de la plantilla de enfermería y se encontraba próxima a la jubilación. El suceso generó escenas de gran impacto emocional entre el personal del ambulatorio, que asistió a momentos de enorme tensión. Varias compañeras acompañaron a la sanitaria cuando fue evacuada en ambulancia rumbo al hospital.
La noticia corrió con rapidez por el municipio, congregando a numerosos vecinos en las inmediaciones del centro, que decidió suspender la actividad asistencial prevista para el resto del día.
Pese a la rápida intervención y a los esfuerzos realizados en quirófano en el Hospital General, los facultativos no pudieron revertir la gravedad de las heridas. La muerte de la enfermera ha causado una profunda conmoción en la comunidad.



