El Villarreal CF firmó una de esas noches que reconcilian a un equipo con su afición y con su propia identidad. En un Estadio de la Cerámica entregado, el conjunto amarillo pasó por encima del RCD Espanyol (4-1) y dejó claro que sigue muy vivo en la pelea por las plazas europeas. Fue una victoria rotunda, de autoridad, que devolvió al Submarino a su mejor versión en un momento clave del curso.
El choque no era uno más. Villarreal y Espanyol llegaban separados por objetivos comunes y con la clasificación apretándose jornada tras jornada. Los locales querían hacer bueno el empate cosechado en Pamplona ante Osasuna y, sobre todo, enviar un mensaje a sus rivales directos. Del otro lado, el equipo catalán aterrizaba en Vila -real como una de las sorpresas positivas de LALIGA, aunque todavía sin conocer la victoria en este arranque de 2026.
Desde el pitido inicial, el guion quedó claro. El Villarreal se adueñó del balón, impuso ritmo y comenzó a generar ocasiones con continuidad. El premio no tardó en llegar. Mikautadze abrió el marcador y desató una reacción en cadena que dejó sin respuesta al Espanyol. Antes del descanso, un desafortunado tanto en propia puerta de Salinas amplió la ventaja y allanó el camino para una segunda parte que rozó la perfección.
Tras el paso por vestuarios, el conjunto groguet no levantó el pie del acelerador. Pepe y Moleiro se sumaron a la fiesta con dos goles de gran factura que terminaron de romper el encuentro y de confirmar el dominio absoluto de los locales. El Espanyol apenas pudo maquillar el resultado, superado en intensidad, precisión y lectura del partido.
Al término del encuentro, Marcelino García Toral compareció satisfecho y orgulloso del rendimiento de los suyos. “Estamos orgullosos de sumar 45 puntos a estas alturas de competición. Veníamos de una racha mala que no queríamos, pero el fútbol es así de difícil mantener un ritmo alto toda la temporada. Este era un partido difícil que jugábamos contra el sexto y lo hemos ganado de forma clara y contundente y les sacamos 11 más golaveraje. La afición también pudo disfrutar. Estoy muy satisfecho y seguro que nos dará confianza”, señaló el técnico asturiano.
El entrenador del Villarreal también quiso poner en valor la actuación coral del equipo y la forma en la que se construyó la victoria. “Hemos hecho un partido completo. Hemos empezado muy bien, con opciones para adelantarnos. Luego llego el primer gol con poca diferencia con el segundo y eso nos dio mucha confianza. El segundo tiempo empezó con dos golazos y le dimos pocas opciones de gol”.
Por último, Marcelino reconoció que el triunfo era tan necesario como liberador para el vestuario tras varias jornadas sin la recompensa esperada. “Necesitábamos ganar. Los partidos que perdimos estuvimos cerca de ganarlos. Nos faltaba contundencia, mientras los rivales con poco nos hacían mucho daño. Hoy ha sido diferente. Apenas concedimos y hemos encontrado precisión”.
Con esta goleada, el Villarreal no solo suma tres puntos de enorme valor, sino que recupera sensaciones, confianza y credibilidad en la lucha europea. Una noche redonda que puede marcar un antes y un después en el tramo decisivo de la temporada.

