El Villarreal CF salió derrotado de La Cartuja tras caer por 2-0 frente al Real Betis en un encuentro intenso, de ritmo alto y con fases de dominio alterno que acabó desequilibrándose tras una decisión arbitral que condicionó por completo el desarrollo del choque. La expulsión de Santi Comesaña, en una acción sobre Giovani Lo Celso, dejó al conjunto amarillo en inferioridad numérica en un momento clave del partido, cuando todavía estaba todo por decidir.
Los verdiblancos lograron abrir el marcador en un contexto de igualdad, con un Villarreal bien plantado y dispuesto a competir de tú a tú. Sin embargo, el partido cambió de rumbo tras la tarjeta roja directa mostrada a Comesaña por una entrada sobre el centrocampista argentino. La acción fue muy protestada por los visitantes, especialmente teniendo en cuenta que minutos antes Lo Celso había pisado al futbolista gallego sin que se señalara infracción. Con un hombre más, el Betis no desaprovechó su ventaja y Fornals firmó el segundo tanto, que terminó de inclinar la balanza a favor del conjunto andaluz.
El resultado final fue un castigo excesivo para un Villarreal que había mostrado personalidad, orden y ambición durante buena parte del encuentro. La derrota, además, llega en un momento especialmente sensible de la temporada, ya que el duelo ante el Betis se ha convertido en una cita marcada en rojo para ambos equipos en los últimos años. Más allá de los tres puntos, el choque tenía un valor estratégico en la lucha por las posiciones europeas, incluyendo el gol average y el impacto anímico de vencer a un rival directo.
Para este compromiso, Marcelino García Toral apostó por la continuidad, introduciendo solo dos modificaciones respecto al once que se impuso al Deportivo Alavés. Gerard Moreno regresó a la titularidad tras su gran actuación como revulsivo, ocupando el lugar de Ayoze Pérez , mientras que Pau Navarro entró en el lateral derecho en sustitución de Santiago Mouriño. El técnico buscaba equilibrio y profundidad en un escenario exigente.
Tras el encuentro, Marcelino compareció ante los medios visiblemente afectado por el desenlace. El entrenador quiso destacar el esfuerzo de sus jugadores y lamentó que el partido se decidiera por acciones puntuales: “Ha sido un partido igualado, que ha acabado decidiéndose por detalles. Hemos tenido algunas ocasiones y llegadas en el primer tiempo. Ellos también, sobre todo la del balón parado. Han tenido más el balón, pero estábamos bien en el partido. En la segunda parte nos marcaron, pero nos repusimos bien con un mano a mano de Tajon. Estábamos creando peligro y teníamos opciones de empatar. A partir de ahí, cometimos un error y nos quedamos con 10 futbolistas. Una expulsión en el fútbol significa no ganar. Es todo ya muy difícil. Es una pena porque quedaba mucho por jugar”.
El técnico insistió en que este tipo de situaciones no pueden repetirse, recordando que ya es la cuarta expulsión sufrida por su equipo esta temporada: “El trabajo de los futbolistas ha sido bueno y estoy satisfecho por ello, pero me voy triste por la derrota. Por último, debemos quedarnos con un hombre menos. Es algo que nos ha pasado ya cuatro veces esta temporada y no nos puede pasar. El Betis tiene buenos futbolistas y no puedes concederles. Aprovecharon las ocasiones y les damos la enhorabuena”.
Sobre la jugada que terminó con la expulsión de Comesaña, Marcelino prefirió no entrar en valoraciones técnicas, aunque sí dejó claro que se trató de una acción evitable: “No la he visto bien. Lo que tengo claro es que la acción es evitable. El colegiado ha decidido enseñarle roja y lo respetamos. En la primera parte, un manotazo de un jugador del Betis acabó con una fractura de tabique nasal de Alfonso Pedraza y, desgraciadamente, ahí el colegiado no señaló nada”.
El Villarreal se marcha de Sevilla con las manos vacías, pero también con la sensación de haber competido a buen nivel durante muchos minutos. La expulsión, una vez más, fue determinante. Ahora, el Submarino deberá pasar página rápidamente y centrarse en los próximos compromisos para no perder terreno en la pelea por Europa, un objetivo que sigue siendo prioritario en esta temporada.


