Un tanto de Borja Iglesias en el tiempo añadido evitó que el Villarreal se llevara los tres puntos frente al RC Celta (1-1). El delantero gallego respondió en el último instante al golazo de Nicolas Pepe, que parecía encaminar la victoria visitante.
Tras los solventes triunfos en La Cerámica frente a Oviedo (2-0) y Girona (5-0), el conjunto de Marcelino afrontaba en Vigo su primer duelo lejos de casa esta temporada. El objetivo era encadenar la tercera victoria consecutiva y llegar al parón liguero con un inicio impecable.
El reto, sin embargo, no era sencillo. El Celta de Claudio Giráldez, que regresa a competiciones europeas nueve años después, buscaba su primera victoria del curso tras empatar fuera ante Mallorca y Betis, y perder en casa frente al Getafe en la jornada inaugural.
Además, el Villarreal viajaba a Galicia con bajas de peso en ataque: ni Gerard Moreno ni Ayoze Pérez estaban disponibles. Aun así, el banquillo contó con la novedad de Tani Oluwaseyi, que se estrenaba en una convocatoria. La única modificación en el once inicial respecto al partido contra el Girona fue la entrada de Alberto Moleiro en lugar de Yeremy Pino, recientemente traspasado al Crystal Palace.
Primer acto sin grandes sobresaltos
La primera mitad se desarrolló con mucho respeto entre ambos equipos. El Villarreal dominaba la posesión, pero no encontraba la forma de generar ocasiones claras, mientras que el Celta trataba de aprovechar los fallos en la salida de balón visitante sin demasiada eficacia.
Moleiro probó fortuna pasada la media hora, con un tiro que Radu atajó sin problemas. Poco después, Pablo Durán no consiguió rematar con precisión un centro de Bryan Zaragoza. Con el paso de los minutos, los celestes empezaron a asentarse y el Villarreal terminó defendiendo más cerca de su portería, manteniendo el 0-0 hasta el descanso.
Pepe abre el marcador con una genialidad
El guion cambió tras el intermedio. En el minuto 53, Nicolas Pepe se inventó una pared con Etta Eyong y, tras quedar solo frente al guardameta, definió con calidad para firmar el 0-1. Fue la primera ocasión clara de los groguets y supieron aprovecharla.
A partir de ahí, el Villarreal se mostró más sólido, controlando el ritmo del juego y frenando los intentos locales. Marcelino refrescó el centro del campo con Thomas y Parejo, además de dar minutos a Oluwaseyi, Ilias Akhomach y Renato Veiga.
El empate llega en la prolongación
En el tramo final, el Celta apretó. Ilaix Moriba rozó el empate en el 89’ con un disparo que salió cerca del poste. Y ya en el descuento, Borja Iglesias cazó un balón en el área pequeña y estableció el definitivo 1-1.
El Villarreal, que había mostrado un nivel competitivo alto y parecía tener la victoria en sus manos, terminó marchándose con un punto amargo de Balaídos.